Flora Kidd

Pasión en el desierto

Los huesos rotos se arreglan, el corazón toma más tiempo. 
Sarah sentía que no tenía nada más que perder. Su belleza estaba arruinada y el accidente le había costado tanto su carrera de modelo como su prometido. Por eso tiro la cautela al viento y contestó el anuncio. Muchas mujeres trabajaban como acompañantes. Quizás el adinerado caballero necesitaba a alguien para que cuidara de su hermana o su madre. Pero Sarah jamás habría imaginado lo que le esperaba en el empleo dado por el jeque Zain Hassan bin Hamid, un hombre que conocía los secretos del desierto... y los secretos del corazón de Sarah.?

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