Cait London

Típicamente masculino

Aquel hombre solitario había vuelto a su casa en busca de paz, no para pelearse con Celine Lomax, la pelirroja que había invadido su propiedad en las montañas de Wyoming. Pero ella insistía en reclamar su derecho a las tierra que creía que los Blaylock le habían robado a su familia generaciones atrás. Y cuanto más insistía en apropiarse de la rica herencia de Tyrell, más soñaba él con apropiarse de Celine. Porque sólo con un beso, supo que estaba destinado a introducir a aquella mujer en los placeres del amor... y en las alegrías del matrimonio.


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Entre el odio y el amor

J.D. MacLean tenía una hija pequeña, y no podía prestarle atención a la mujer a quien amaba, una joven inmadura incapaz de soportar los problemas que lo rodeaban.
Sintiéndose rechazada, Katherine se casó con otro hombre. Cuando se encontraron de nuevo, ella ya no era la mujer impulsiva y él ya era un hombre rico, acostumbrado a conseguir lo que deseaba...


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Un hombre y sus secretos

El más atractivo de los ricos y poderosos quería casarse con Demi Tallchief, una mujer con una situación económica precaria. Pero ella creía que Rafe Palladin pensaba que sería fácil comprarla, y que su plan de cortejarla y hacerla su esposa escondía otra razón. Y aunque Demi soñaba con las noches en brazos de Rafe, sólo aceptaría al magnate si éste admitía sus condiciones...


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Un jefe muy misterioso

Adam Tallchief llevaba veinte años obsesionado con Jillian O'Malley, y ahora su primer amor había regresado a la ciudad, pero no precisamente con buenas intenciones... Había vuelto con la misión de vengarle de los Tallchief, y Adam debía desbaratar sus planes. Pero un solo vistazo a su antiguo amor y volvió a renacer todo el deseo del primer día; Adam tenía que luchar contra el impulso irresistible de besar los labios que una vez se habían estremecido junto a los suyos. Su instinto le decía que Jillian estaba destinada a convertirse en su esposa, ahora solo le quedaba convencer a aquella impetuosa mujer de que él no era su enemigo... sino la llave de su felicidad.

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