Jo Leigh

Amor en directo

La doctora Jamie Hampton hablaba de sexo... y todo Manhattan la escuchaba. Dirigía el programa de radio más sexy de la noche y era una experta en relaciones y en sexo... en la teoría, porque la práctica era muy diferente.
Al rebelde Chase Newman le encantaba charlar con Jamie; su voz sonaba muy seductora a través de las ondas y no podía dejar de pensar en conocerla personalmente y en poder enseñarle todo lo que intuía que ella deseaba...


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Enredo

Había empezado como un desafío. Maggie Beaumont al fin había decidido entregarse a su novio. En una fiesta de disfraces....¿quién se iba a enterar? Pero, de algún modo, en la oscuridad se escabulló con el hombre equivocado. ¡Iba vestido exactamente igual que su prometido, y no protestó ni una sola vez!
Spencer Daniels no podía creer en su suerte. Había regresado a casa para recuperar a su ex esposa... y convencerla de que no se casara. El recibimiento sensual que ella le brindó fue una sorpresa encantadora.
Maggie estaba espantada... y desgarrada. ¿Cómo demonios podía solucionar ese enredo? En especial cuando no era capaz de dejar de pensar en el abrasador contacto de Spencer...


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Los mejores amigos

¿Amor o amistad? 
La agente de bolsa Lee Phillips pensaba que lo tenía todo: un trabajo estupendo, un hogar magnífico, un cuerpo decente, dos gatos por compañía... y demasiadas noches en que dormía sola. ¿Dónde estaba el señor Perfecto en ese cuadro? Más cerca de lo que suponía. Su mejor amigo, Trevor Templeton, era muy atractivo. Casi adorable... 
También Trevor pensaba que lo tenía todo: un trabajo estupendo, un piso de soltero, un cuerpo atractivo... y ningún gato. Pero, para su sorpresa, su mejor amiga, Lee, quería hacer el amor con él. Aquello resultaba demasiado incómodo, demasiado tentador... y, ¿qué pasaría con su amistad? ¿Y si uno de ellos se enamoraba...?


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El hombre de su vida

Antes del anillo...
Antes del vestido...
Necesitaba una buena aventura 
Tess Norton sabía que Dash Black estaba completamente fuera de su alcance; al fin y al cabo, ella sólo le cuidaba las plantas. Pero se moría de ganas de tener una aventura con el sexy rey de la comunicación antes de sentar la cabeza con un tipo normal.
Dash jamás había conocido a una mujer como Tess. Guapa... dulce... sexy. Por eso estaba en su cama y en su cabeza día tras día. Era, en definitiva, una deliciosa distracción en aquella locura llamada Nueva York.
Tess sabía perfectamente que él no era de los que se casaban. Sin embargo, a veces el sexo y el amor se unen cuando uno menos lo espera...


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Jugando al amor

Antes del anillo...
Antes del vestido...
Necesitaba una buena aventura.
Megan Hodges había decidido hacerse un regalito. Ya estaba harta de esperar al hombre perfecto, así que había optado por buscar a alguien para una sola noche mientras estaba de vacaciones. Tenía que ser un chico malo, el tipo de hombre que jamás podría presentarle a su madre. Y con sólo un vistazo al sexy Luke, Megan supo que había encontrado lo que buscaba.
El temerario Luke Webster no pensaba en otra cosa que en meterse entre las sábanas con aquella belleza. Pero no esperaba que la noche de pasión se convirtiera en una semana durante la cual sus sentimientos por ella se fueron haciendo cada vez más intensos. ¿Se atrevería a decirle lo que sentía aun a riesgo de que ella se marchara tras sus vacaciones?


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Sólo los miércoles

La mujer que David Levinson conoció por casualidad en la sección de bufandas era más que atractiva, era excitante. Además, Susan era radiante como el sol y suave como la seda... era puro sexo... y David se moría de ganas de hacerla suya.
Susan Carrington estaba harta de ser una buena chica que nunca se arriesgaba por miedo a que le rompieran el corazón. Lo único que quería era una aventura, por eso le susurró a David al oído que salieran juntos el miércoles por la noche.
Aquella fue una cita apasionante, intensa... Como lo fueron todos los miércoles siguientes. El problema fue cuando David empezó a querer tener a Susan los siete días de la semana.

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