Cathy Yardley

Sarah en los Ángeles

¿Te has mudado alguna vez a una ciudad que no conocías siguiendo a un tipo que no merecía la pena... porque creías estar enamorada?
Sarah Walker sí.
Sarah acababa de mudarse a Los Ángeles para ir a vivir con su prometido, Benjamín. Pero él seguía sin decidirse. Al borde de un ataque de nervios, Sarah, que lo que buscaba era estabilidad, decidió cortar con él por lo sano. Y ahora estaba libre como el viento: sin novio, sin trabajo... sin tener ni idea de lo que iba a hacer. Según su nueva compañera de piso, Martika, estaba en el momento perfecto para empezar una nueva vida en Los Ángeles.
Sin darse cuenta, Sarah se convirtió en la mejor alumna de Martika y acabó metiéndose de cabeza en el caótico mundo de discotecas y trabajos varios, donde la única constante era el cambio. Pero Sarah estaba a punto de descubrir que «soltera» no era una palabra fea. Aunque no iba a seguir soltera durante mucho tiempo... 

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