Teresa Southwick

Casarse con un jeque
 
En cuanto Kamal Hassan la tuvo entre sus brazos, Alí Matlock le entregó su corazón. Aunque el jeque era el soltero más codiciado del mundo, Ali quería algo más que la apasionada aventura que le ofrecía. Kamal tenía la obligación de casarse y dar un heredero a su país. Y desde aquel mágico beso, supo que Al¡ era todo lo que deseaba en una mujer... y en una esposa. Y si no tenía cuidado, acabaría pronunciando las dos palabras que ella tanto deseaba escuchar: «cásate conmigo».
Cuidado con los jeques atractivos... y los jardines iluminados a la luz de la luna.
 
 
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Besar a un jeque
 
Debía ser sincera... y fea.
Crystal Rawlins estaba desesperada por conseguir un trabajo, por eso habría hecho cualquier cosa con tal de convertirse en la niñera de los hijos del jeque Fariq Hassan. Y no pensó que una mentirijilla sobre su apariencia tuviera la menor importancia... Pero entonces conoció a su jefe: un hombre alto, moreno e impresionante.
Fariq Hassan ya no se fiaba de las mujeres guapas. Afortunadamente, su nueva niñera era todo menos atractiva... y aun así, lo cautivó con su vivacidad y sus apasionados besos. Pero no entendía por qué se empeñaba en alejarse de él o qué escondía tras esas enormes gafas y esa extraña indumentaria.
 
 
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Atrapar a un jeque
 
Penélope Doyle todavía tenía que encontrar a un hombre que no se convirtiera en rana al primer beso y, cuando el peor ejemplo de la especie humana le robó el corazón y sus ahorros, juró no volver a creer en cuentos de hadas. Por eso decidió aceptar un empleo en El Zafir y conoció a su nuevo jefe, Rafiq Hassan, un verda-dero príncipe que, con su magnetismo, la hacía desear volver a creer en el amor. Obviamente, todo un jeque no se molestaría siquiera en mirar a una chica como ella, por muy inteligente que fuera.
Pero entonces la besó...
Penny ya no creía en el amor... hasta que lo conoció a él.
 
 
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Un cielo lleno de promesas
 
Aquel guapísimo desconocido afirmaba ser médico pero se comportaba como un oso. El rico cirujano Dominic Rodríguez se presentó en la joyería de Sky Colton y le pidió que se hiciera pasar por su prometida mientras su familia estaba de visita. Ella le había aconsejado a su verdadera novia que siguiera los mandatos de su corazón... ¡y ésta se había fugado con su chófer! Sky acabó por acceder a su petición, lo que no sabía era que mientras ella le daba  el cariño que él tanto necesitaba, los apasionados besos de Dominic iban a hacer que la sangre le ardiera en las venas.

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